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22-05-2026
ARTÍCULO N.º 138 | 10.000 ciclos hasta el fallo: La norma DIN que distingue las manijas baratas de las buenas
La manija de la puerta o ventana es uno de los componentes que más se tocan en cualquier edificio. Cada entrada, cada ajuste de ventilación, cada control de seguridad implica una interacción física directa con este herraje. Sin embargo, a pesar de este uso constante, la falla de la manija sigue siendo una de las quejas más comunes reportadas por los ocupantes del edificio y los administradores de instalaciones. Una manija que se tambalea, se atasca o se rompe por completo es más que un inconveniente: representa una vulnerabilidad de seguridad, un riesgo potencial para la seguridad y una falla en el proceso de especificación. La diferencia entre una manija que falla en dos años y una que funciona a la perfección durante dos décadas a menudo se reduce a un único parámetro subestimado: la prueba de resistencia de la serie DIN EN 13126, que exige un mínimo de 10 000 ciclos sin degradación funcional.




